Ps. Omar Arboccó Oliva
LECTURA BÍBLICA: Eclesiastés 3:1-8, 11
MATERIAL DE APOYO: Santiago 4:4; 1a Timoteo; Colosenses 3:1-6; Eclesiastés 11:9-10; 12:1-2; 1a Juan 5:19-20
MATERIAL EXPLICATIVO
Las Sagradas Escrituras son abundantes en consejos para los jóvenes. Nos enseñan que la vida es una bendición de Dios y es por ello que debemos valorarla y aprovecharla de la mejor manera posible. Uno de los más grandes sabios que tuvo el pueblo de Israel, llamado Salomón, dejó plasmada la voluntad de Dios en un libro titulado Eclesiastés. Este libro es una reflexión acerca de la vida del hombre, de su esfuerzo, de su trabajo, de sus alegrías y de su juventud y vejez. En el capítulo numero 3, nos hace una comparación acerca de muchos momentos importantes en la vida, exhortándonos a reflexionar que cada actividad tiene su tiempo. Hay tiempo de nacer, de reír, de luchar y de morir. Todo tiene su tiempo y su oportunidad.
El joven de la Iglesia de Dios no tiene cerrado el acceso a la diversión y al esparcimiento, por lo tanto no somos jóvenes tristes y llenos de sentimientos de culpa. Pueden estar tristes los que no tienen a Dios, los que no caminan tras los pasos de Cristo, los que no esperan el cumplimiento de promesas tan maravillosas como las que nosotros conocemos.
Pero, ¿cuáles son las actividades de esparcimiento que un joven cristiano puede practicar? Muchos podrían creer que las expresiones artísticas o las actividades que sirven para mantener saludable nuestro cuerpo no son convenientes; sin embargo muchas de ellas se pueden practicar si se realizan en forma sana y libre de influencias del mundo.
La música, el arte, el cine, los programas de televisión, los libros, las revistas, el internet y algunas otras actividades son diversiones cuyo propósito es que la gente se ría, descanse, aprenda y se desarrolle socialmente. Pero dentro de ellas hay muchas categorías y estilos, hay algunas que provocan sano esparcimiento y mejores conocimientos acerca de Dios y del mundo que nos rodea. Este tipo de actividades son aptas para un joven que ama verdaderamente a nuestro Dios. Sin embargo, hay otras que originan malos pensamientos y desvían a los jóvenes de sus valores como cristianos, un ejemplo es la pornografía, la cual provoca promiscuidad y promueve malas costumbres entre la sociedad. La Sagrada Escrituras llaman a todo esto "la concupiscencia de la carne y la concupiscencia de los ojos". Estas palabras son fuertes; sin embargo la Biblia las menciona porque son situaciones reales que se pueden presentar en la vida de los jóvenes.
Analiza detenidamente lo siguientes versículos de las Escrituras:
Mateo 6:22-44, ¿por qué dijo esas palabras el Señor Jesús?
1a Juan 2:15-16, ¿qué significa la frase "concupiscencia de la carne" y "concupiscencia de los ojos"?
La preocupación del apóstol Juan se basa en que estas conductas provocan amor al mundo y según el apóstol Santiago esto significa ser enemigo de Dios, ya que la palabra concupiscencia significa tener un deseo desordenado, es vivir destruyendo nuestra espiritualidad.
Ser enemigo de Dios es una situación verdaderamente peligrosa. Es como sumergirse en un mar cuando acaban de avisar que está lleno de tiburones. Es por esto que el Hijo de Dios nos avisa del peligro y nos exhorta a dejar a un lado las sensaciones del mundo.
Esto significa que debemos cuidar lo que vemos, lo que escuchamos y en lo que nos divertimos, ya que lo que permitamos ver y escuchar afectará drásticamente nuestros pensamientos y prioridades en la vida.
Si dejamos que las cosas del mundo invadan nuestro corazón, entonces buscaremos divertirnos antes que asistir a la Iglesia o querer conocer más el mundo antes que bautizarse, argumentando que todavía no estamos preparados. Un joven con estos pensamientos tiene un corazón que mira hacia el mundo y no hacia Dios, olvidándose que su vida puede terminar en el siguiente instante. Recuerda, las diversiones del mundo llenan la mente de pensamientos equivocados y pueden llevar a cualquier joven a vivir en tinieblas espirituales.
Menciona algunas diversiones que alejan de Dios a los jóvenes del mundo.
También debemos considerar que cada actividad tiene su tiempo, aún las diversiones más sanas no pueden en ninguna manera ocupar el tiempo que es de Dios. Cambiar un partido de algún deporte, una reunión con los amigos o ganar dinero extra, por la asistencia a un día de sábado como marca la Escritura, es hacer algo semejante a lo que hizo Esaú cuando cambió las bendiciones de Dios para él y su simiente por un simple plato de lentejas.
El apóstol Pablo no dejó de promover el buen comportamiento de los jóvenes cristianos, él nos dijo: "Ninguno tenga en poco tu juventud, pero sé ejemplo de fieles en palabra, en conversación, en fe, en espíritu". Así como él, en diversas ocasiones las Sagrada Escrituras nos enseñan que en nuestra mente se debe definir claramente nuestra misión, entonces buscaremos las cosas de arriba y no las de la tierra. A esto la Biblia le llama "amortiguad nuestro cuerpo".
¿Qué entiendes por "amortiguad" y qué significan cada uno de los conceptos que menciona Colosenses 3:5?
Amortiguad significa detener todas aquellas actividades que nos alejen de Dios y también se refiere a no caer en excesos. El uso excesivo de algunas sanas diversiones también nos provoca un alejamiento de Dios. Si miramos la televisión por muchas horas o encendemos el radio por cada actividad que debemos realizar, entonces perderemos la sensación por las cosas de Dios, olvidándonos de leer por lo menos unos minutos diariamente las Sagrada Escrituras.
Menciona algunas actividades de sano esparcimiento entre los jóvenes de nuestra Iglesia.
Hermano joven, practica sólo las diversiones sanas que provoquen una mayor alegría por vivir, cerca de Dios libre de temores. Selecciona tus diversiones, recuerda lo que el apóstol Juan escribió de cada uno de nosotros: "Os he escrito a vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno".
Disfruta de la vida que el Señor nos brinda, diviértete en cosas sanas que te den momentos de felicidad o que te edifiquen. Consigue amigos en tu Iglesia y disfruta de su compañía, pon así mismo tu mayor disposición para hacer de cada sábado un día de verdadera alegría y convivencia con tu familia cristiana, con los que te acompañarán a disfrutar de la visión de la Iglesia de Dios.
viernes, 26 de enero de 2007
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