viernes, 26 de enero de 2007

El Eclipse de la Vision

LAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS Y EL TABACO, ECLIPSES EN LA VISIÓN DE UN CRISTIANO

Ps. Omar Arboccó Oliva
LECTURA BÍBLICA: Proverbios 23:29-35
MATERIAL DE APOYO: Proverbios 20:1; 31:4-5; 1a Corintios 6:9-10, 15-20; Efesios 5:18

MATERIAL EXPLICATIVO
Como hemos considerado anteriormente, existen drogas que nuestra sociedad considera como ilegales, por lo tanto existen penas por su consumo, su comercialización o tráfico. Pero la misma sociedad ha permitido el consumo de otras sustancias que igualmente tienen un efecto nocivo para la salud y para la vida espiritual del ser humano, estas son las bebidas alcohólicas y el tabaco. El consumo de este tipo de drogas se promueve en todos los medios de difusión conocidos y se usa en muchas de las reuniones sociales. Casi no hay bodas o reuniones donde no se ingiera alcohol y existen muchos hogares del mundo donde los padres o los hijos toman y fuman sin preocuparse por las consecuencias que puedan presentarse. Muchos de nosotros hemos escuchado acerca de pleitos, riñas, desórdenes, abusos, accidentes automovilísticos e incluso muertes debidas al consumo de bebidas alcohólicas. Es increíble descubrir que muchos problemas familiares también están relacionados con el alcoholismo y que muchos padres son capaces de maltratar a sus hijos e incluso abandonarlos por estar envueltos en este vicio.
En tu opinión, ¿por qué el consumo del alcohol provoca las problemas citados anteriormente?
Existe una estrecha relación entre los problemas de las drogas y el alcohol.

El alcohol es claramente el más grande problema de estupefacientes que tiene el mundo. La eliminación de su consumo sería la medida positiva más importante en la lucha contra las drogas. El abuso de drogas comienza con frecuencia con el uso del alcohol y el tabaco; en muchos casos los usuarios pasan de esas sustancias a la mariguana. Alguno usuarios, incluso más de la mitad de los jóvenes que consumen esta sustancias, con el tiempo pasan a consumir otras drogas ilícitas o combinaciones de drogas. Por esta razón el alcohol y el tabaco han sido denominados con frecuencia drogas "de paso". El uso de drogas como la cocaína y la heroína es raro en personas que no han consumido previamente alcohol o tabaco.

El alcohol es una droga "psicoactiva" que altera las facultades mentales. Puede alterar el estado de ánimo, originar cambios corporales y crear hábito. El alcohol también es una droga "depresora" porque deprime el sistema nerviosos central. Es por ello que el consumo de alcohol ocasiona reacciones lentas, dificulta el habla, y en ocasiones produce inconciencia (pérdida de conocimiento). El alcohol actúa sobre la parte del cerebro que controla las inhibiciones, es por esta causa que las personas que lo ingieren son capaces de realizar acciones desconcertantes e incluso inmorales sin recordar haberlas realizado. También es importante hacer notar que no es preciso que una persona sea alcohólica para experimentar problemas con el alcohol.

Consideremos que todos los años gran cantidad de jóvenes pierden la vida en circunstancias relacionadas con el alcohol, como son accidentes automovilísticos, suicidios y homicidios, además de muchos problemas de salud que los bebedores sufren antes de alcanzar el estado de adicción o uso crónico. Según algunos estudios, más de un 25 por ciento de las admisiones en los hospitales están relacionadas con uso de bebidas alcohólicas. Algunas de las enfermedades graves asociadas al consumo de alcohol incluyen el alcoholismo y el cáncer de hígado, estómago, colon, laringe, esófago y pecho. El consumo de alcohol también puede ocasionar graves problemas físicos como: afecciones al cerebro, el páncreas y los riñones; presión arterial, ataques cardíacos y derrames; hepatitis alcohólica y cirrosis; úlceras al estómago; defectos de nacimiento y el síndrome alcohólica fetal, cuyos efectos incluyen retraso mental.

Los jóvenes del mundo que consumen alcohol también cambian su comportamiento, de manera que comienzan a tener problemas en las actividades que realizan. Los siguientes son algunos ejemplos: modificación repentina del estado de ánimo o las actitudes; repentina y continua disminución de asistencia escolar y bajo rendimiento; repentina y continua resistencia a la disciplina en el hogar o en la escuela; dificultades en las relaciones con los familiares o amigos; accesos de mal humor sin razón o inesperados; frecuentes pedidos de préstamos a familiares y amigos, por cantidades cada vez mayores; robos en la casa, la escuela o el trabajo y relaciones con nuevos grupos de amigos, especialmente personas que consumen alcohol o usan drogas.
Rara vez estos jóvenes del mundo buscan tratamiento por su propia voluntad. Por el contrario, buscan excusas para explicar y justificar sus síntomas y luchan por mantener su "derecho de beber". Por ejemplo, un joven puede decir que el olvido de una cita o el no completar tal o cual tarea se debió a la preocupación que tenía por unos exámenes que se acercaban. El o ella pueden tratar de explicar el enrojecimiento, hinchazón de su ojos o pupilas dilatadas con excusas triviales; por ejemplo, diciendo que jugó muchos juegos de vídeo o que estudió hasta muy tarde.
¿Por qué los jóvenes del mundo tienden a consumir bebidas alcohólicas y fumar tabaco?
Sin duda, en el caso de muchos jóvenes, el consumo de alcohol y tabaco se inicia como reacción a la presión de los compañeros y amigos, ya que los jóvenes desean ser aceptados por sus amigos. Cualesquiera que sean las razones, el primer uso del alcohol o del tabaco puede ser peligroso. Las investigaciones demuestran que una vez que se ha comenzado a consumir alcohol u otras drogas, muy frecuentemente se sigue una secuencia predecible que conduce a problemas derivados de su uso.

Dios nos ha dado un cuerpo que es la maravilla más grande creada por el Hacedor de todas las cosas, su exacto funcionamiento y complejidad superan al más moderno sistema computarizado. El Creador lo hizo así porque sería llamado el templo del Espíritu y lo que nos corresponde a nosotros hacer es ser cuidadosos para mantenerlo santo.
Si Jesucristo echó un día a los cambistas del templo de Jerusalem porque lo habían hecho cueva de ladrones, como no deberíamos impedir la entrada en nuestro cuerpo de sustancias tóxicas que pongan en peligro de contaminación física y espiritual al templo del Espíritu de Dios. Recuerda que el espíritu de Dios no puede habitar en un cuerpo contaminado por la influencia del alcohol o el tabaco. También en este caso la Biblia es contundente al decirnos: "No erréis, que los borrachos no entrarán en el reino de Dios".

¿Qué reacción encuentras entre el versículo anterior y el siguiente: "el vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellas yerra no es sabio"?
Hermano joven, como cristiano y seguidor de Jesús, Él tiene preparado para ti un reino colmado de grandes y sorprendentes bendiciones, las cuáles descenderán del mismo cielo donde habita Dios, y están reservadas sólo para los que estén decididos a triunfar sobre todas las dificultades y tentaciones, no permitiendo que ninguna influencia o vicio los alejen de su objetivo de dirigir su mente y su cuerpo hacia el blanco de la soberana vocación de Cristo.

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